UNA HISTORIA LLENA DE PASIÓN Y EMOCIÓN
Hay historias que trascienden el tiempo. Mágicas, llenas de pasión, que cautivan. La nuestra emociona desde hace 80 años y seguirá haciéndolo para todos aquellos que viven de la adrenalina que solo los motores saben proporcionar.
Es una historia que atraviesa las épocas. Es una historia visionaria. Es una historia de corazón.
Los tiempos cambian, pero no así la filosofía y la pasión que animan a la familia Polini. Las ganas de ir más allá de los límites, en la búsqueda constante de nuevas soluciones para garantizar un mejor rendimiento, sin renunciar a la seguridad ni a la fiabilidad. Es también gracias a este compromiso que Polini se ha convertido en líder mundial en el diseño y la fabricación de piezas especiales para scooters y maxiscooters.
Desde aquel pequeño taller inicial abierto en Alzano Lombardo tras la Segunda Guerra Mundial, Polini Motori ha recorrido un largo camino… y muchas pistas, hasta convertirse en una gran empresa familiar que hoy cuenta con su cuarta generación. Primero con las bicicletas, luego con las motos de 2T y 4T, hasta llegar a los motores eléctricos.
1945 – Los orígenes



La historia de Polini comienza en 1945, en el contexto de una Italia que se recuperaba tras la guerra y se desplazaba principalmente en bicicleta. Battista Polini, tras regresar del frente, abrió un pequeño taller en Alzano Lombardo y se especializó precisamente en la construcción y el montaje de bicicletas. Es aquí donde toma forma un enfoque basado en la experiencia directa, la destreza manual y el conocimiento de los materiales, destinado a convertirse en la base de la empresa.
Los años cincuenta y sesenta: la Vespa y la época dorada



En los años cincuenta, el país crece y se transforma rápidamente. La Vespa se convierte en el símbolo del renacimiento italiano y de una nueva movilidad accesible y moderna.
En este contexto también se inscribe el crecimiento de la familia Polini: los hijos de Battista, Piero, Carlo y Franco, crecen con la pasión por los motores y comienzan a especializarse en distintos ámbitos, formando un grupo compenetrado y complementario.
En los años sesenta, en pleno auge económico, esta pasión toma un rumbo concreto: el taller se transforma progresivamente y los hermanos comienzan a trabajar en los motores, desarrollando las primeras modificaciones. A partir de intervenciones en componentes individuales, como los silenciadores para la Vespa, surge una actividad cada vez más orientada a la búsqueda del rendimiento.
Los años setenta, ochenta y noventa: de las modificaciones a la referencia internacional



En los años setenta, en una zona como la de Bérgamo, muy vinculada al mundo laboral y a la mecánica, la pasión por los motores se extiende también al mundo de las competiciones. Piero compite, mientras que Carlo y Franco trabajan en el desarrollo de los vehículos, buscando soluciones que aúnen rendimiento y fiabilidad. Así nacen las primeras modificaciones completas, aplicadas a distintos motores y componentes. El éxito es inmediato y así toma forma de manera concreta la actividad de Polini, con la apertura de la primera tienda y el inicio de la producción.
En los años ochenta, el crecimiento se acelera: la empresa se expande, el catálogo crece y la estructura productiva evoluciona, lo que lleva al traslado a unas instalaciones más amplias. Polini pasa de ser una realidad artesanal a una auténtica empresa industrial, aunque manteniendo el mismo enfoque técnico.
En los años noventa, la innovación continúa con nuevos proyectos como las Minibike Polini, auténticas motos de competición a escala reducida que contribuyen a formar a generaciones enteras de pilotos, entre ellos Valentino Rossi. El éxito conduce también al desarrollo de las minicross y a importantes resultados en las competiciones de scooters en pista, lo que consolida aún más la presencia de la marca en el mundo del motociclismo.
Los años 2000: crecimiento global y nuevos proyectos



Con la llegada de los años 2000, Polini consolida su presencia internacional en un contexto del motociclismo cada vez más global y mediático. La difusión de MotoGP y el crecimiento de la audiencia contribuyen a aumentar la visibilidad de la marca en todo el mundo.
En 2004, la empresa inaugura su nueva sede en Alzano Lombardo, una estructura moderna y vanguardista que supone un paso fundamental en su crecimiento industrial. Paralelamente, surgen iniciativas como la Polini Italian Cup, concebida para hacer accesible el mundo de la competición a los jóvenes pilotos. Y también nuevos proyectos tecnológicos, como los motores Polini Thor, dedicados al mercado del vuelo con paramotores.
2010: hacia una nueva movilidad ecológica



En la década siguiente, el sector de la movilidad experimenta un profundo cambio, con una atención cada vez mayor hacia la sostenibilidad y la innovación. Polini afronta esta transformación manteniendo su enfoque de ingeniería y apostando por nuevas soluciones tecnológicas.
En 2016, con motivo del CosmoBike Show, se presenta el E-P3, el primer motor para bicicletas eléctricas desarrollado internamente, 100 % «Made in Italy». Esto marca la entrada oficial de la empresa en el mundo de la movilidad eléctrica y representa una evolución natural de los conocimientos técnicos adquiridos a lo largo de los años en el ámbito de los motores térmicos.
2020: la evolución del sistema para bicicletas eléctricas E-P3



En los últimos años, el ecosistema de bicicletas eléctricas de Polini se ha desarrollado de forma continua. Con el E-P3+ en 2022, el sistema evoluciona gracias a una electrónica más avanzada y a una gestión más precisa de la entrega de potencia, lo que mejora la fluidez y el control del pedaleo.
Entre 2023 y 2024, la integración digital pasa a ser fundamental: la aplicación Polini E-Bike amplía las posibilidades de configuración del sistema, permitiendo gestionar los mapas del motor, las estadísticas, el diagnóstico y la interacción con la pantalla, lo que hace que la experiencia de uso sea más completa y personalizable.
En 2026 llega el E-P3+ EVO2, que representa la evolución más reciente del ecosistema, con nuevas mejoras en cuanto a capacidad de respuesta, prestaciones y flexibilidad de gestión.
Hoy y mañana



Las cifras hablan por sí solas: 80 años de historia a lo largo de las épocas, más de 5.000 productos en catálogo, 100 empleados, más de 1.000 distribuidores en todo el mundo y más de 60 países de exportación. En su cuarta generación, Polini es una historia que abarca el pasado, el presente y el futuro.
Con el objetivo original de «transformar lo mejor en lo máximo», la empresa se fija cada día nuevas metas y retos. Hoy, al igual que al principio, guiada por una profunda pasión por los motores, con el objetivo de llevar a todo el mundo sus productos 100 % «Made in Italy».
Polini e-bike representa la evolución natural de esta historia: un camino que sigue desarrollándose con el tiempo, llevando la experiencia adquirida en el mundo de los motores hacia una movilidad cada vez más eficiente, sostenible e integrada.
